Los patrones matemáticos en Primaria ofrecen una oportunidad para desarrollar el pensamiento algebraico mucho antes de introducir formalmente las letras y las ecuaciones.
En esta experiencia de aula, desarrollada con alumnado de 5.º de Educación Primaria del CEIP Plurilingüe Ricardo Tobio, exploramos cómo una sencilla secuencia visual de cilindros puede convertirse en un problema matemático abierto que invita a observar, describir, representar, argumentar y generalizar.
A través de la enseñanza mediante la resolución de problemas, el trabajo cooperativo y las pizarras verticales, el alumnado descubre que las matemáticas no consisten únicamente en encontrar resultados, sino también en comprender las estructuras que los hacen posibles.
Contar para ver la estructura es, precisamente, el propósito de esta propuesta: aprender a mirar matemáticamente antes de calcular.
Guía Didáctica y Análisis Pedagógico de Aula | 5º de Educación Primaria (20 alumnos) (CEIP Plurilingüe Ricardo Tobio)
Diseño e Implementación : Chus Siaba Lestón
Referencia Visual: aghandoura.com (Visual Patterns #310, sugerido por Daniel Ruiz Aguilera en el grupo Telegram ‘Aulas para Pensar’)
Enfoque: Enseñanza a través de la Resolución de Problemas
Nota: Este documento se complementa con el Anexo de Registros Fotográficos (Pizarras Verticales y Mesas de Trabajo).
Epígrafes Metodológicos de la Situación de Aprendizaje:
«Una lección en la que los alumnos no tienen la oportunidad de expresar una generalidad no es una clase de matemáticas.» (John Mason, 1996, p. 84)
«Muchos alumnos son capaces de expresar la generalidad de un patrón con absoluta claridad mucho antes de dominar la notación algebraica. El verdadero reto didáctico no es que no sepan generalizar, sino evitar que crean que su razonamiento carece de valor por no llevar letras desde el primer minuto.» (Zazkis & Liljedahl, 2002)
«un profesor que no está pensando siempre en resolver problemas… no está preparado psicológicamente para enseñar resolución de problemas» (Mason et al., 2005, p. 45).
1. NARRATIVA DIDÁCTICA
Entra en el aula de 5.º de Primaria en el CEIP Plurilingüe Ricardo Tobio. En la pantalla de la pizarra digital se proyecta únicamente una imagen con tres construcciones compuestas por cilindros amarillos (tomada de la colección de patrones visuales de aghandoura.com por recomendación de Daniel Ruiz Aguilera en el grupo de Telegram ‘Aulas para Pensar’). Repartes cartas para formar los grupos de tres visiblemente aleatorios.
No dices nada durante unos segundos/minutos. Dejas que miren. La mirada infantil necesita tiempo de reposo para transitar desde el asombro visual hacia la indagación espacial. Algunos empiezan a contar en voz baja. Otros se levantan levemente de la silla para examinar la pantalla. Alguien rompe la expectativa preguntando: «¿Hay que decir cuántos hay?»
Tú contestas solo esto, manteniendo una neutralidad pedagógica absoluta:

| Primera Pregunta de Apertura (Sin Instrucciones ni Plantillas): «Mirad bien las tres figuras. Hablad en el grupo. Decidme qué veis que se parece y qué veis que cambia.» |
Eso es todo. No das más instrucciones. No entregas hojas pautadas. No escribes números. Y, crucialmente, no dices la muletilla tradicional «sin contar el total». Simplemente, les pides que miren y hablen. El silencio inicial se rompe enseguida y el aula se llena de murmullos de observación activa:
• — «La de en medio es más alta.»
• — «Hay más cilindros a la derecha.»
• — «Parece que crece hacia arriba y también hacia el lado.»
• — «En la primera hay como una fila de tres y uno suelto.»
Dejas que discutan libremente durante un par de minutos. Después, sin dar ninguna pista sobre cómo deben contar ni sugerir descomposiciones, lanzas la segunda pregunta, igual de abierta y estimulante:
| Segunda Consigna Abierta (Incitación a la Representación y Articulación): «Ahora, en el grupo, inventad una forma de explicar a alguien que no vea las figuras cómo están hechas. Que se entienda sin tener que dibujarlas todas otra vez.» |
Los equipos se ponen a trabajar de inmediato en las Pizarras Verticales No Permanentes (VNPS) y en las mesas de trabajo. Algunos empiezan a dibujar trazados esquemáticos. Otros manipulan fichas, cubos encajables o losetas. Otros escriben listas de números descompuestos. Tú circulas por el aula bajo el marco de las Prácticas de Orquestación de Stein et al. (2008). No confirmas ni corriges. No ejerces de árbitro del éxito o del fracaso. Solo escuchas y, de vez en cuando, devuelves la responsabilidad cognitiva mediante preguntas facilitadoras:
• — «¿Podéis enseñarme cómo lo estáis pensando?»
• — «¿Eso que habéis escrito se ve en alguna parte de la figura?»
• — «Si alguien de otro grupo viniera a vuestra pizarra, ¿entendería lo que habéis puesto?»
Poco a poco empiezan a emerger en las pizarras verticales registros chulos como:
| Expresiones Abiertas : • 3 y 1 • tres de alto y uno al lado • 9 y después tres más • tres grupos de nueve y seis a la derecha |
Nadie ha cerrado todavía la operación. Nadie ha escrito «= 4» o «= 12». El alumnado está describiendo la arquitectura física de la figura, no colapsando un resultado aritmético. Y en esa descripción desglosada y transparente, ya está naciendo orgánicamente el álgebra.
2. ENFOQUE DIDÁCTICO: ENSEÑAR A TRAVÉS DE LA RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS
Esta propuesta encarna la enseñanza a través de la resolución de problemas tal como la definen Beltrán-Pellicer y Martínez-Juste (2021). El contenido matemático no se explica primero en la pizarra para luego ser ‘aplicado’ en ejercicios repetitivos. El contenido emerge directamente de la situación interactiva. Los escolares se enfrentan a un problema real de representación espacial sin haber recibido instrucción previa sobre potencias de base 3 ni sobre la secuencia de los números triangulares.
El docente no reparte la solución a trozos ni guía mediante atajos sintácticos. Circula, observa, escucha, realiza preguntas que obligan a reconsiderar la figura y, solo cuando existe un corpus rico de registros en las pizarras verticales, organiza la puesta en común (orquestación) para que sea el propio alumnado el que ponga nombre y forma a lo que acaba de descubrir.
3. POR QUÉ ESTA FORMA DE PREGUNTAR IMPORTA
Arcavi, Drijvers y Stacey (2017, p. 56) demuestran que la compulsión por calcular (el ‘impulso de cierre aritmético’) constituye una de las principales barreras para desarrollar el Symbol Sense (sentido del símbolo). Es sustancialmente más sencillo descubrir la ley de formación observando las expresiones abiertas 1 + 2 + 3 + 4… que mirando únicamente los totales consolidados 1, 3, 6, 10… Las expresiones numéricas que no se cierran muestran la estructura geométrica que se debe generalizar. Son el precursor natural de las expresiones algebraicas, las cuales «ante todo reflejan y revelan estructura» (Arcavi et al., 2017, p. 56).
Por qué la sutileza de la consigna es crucial: Si en el primer minuto del reto el maestro dice «no contéis el total» o «escribid cómo se cuenta sin calcular», está adelantando la estrategia cognitiva. El alumnado deja de mirar la figura con curiosidad libre y pasa a ejecutar una norma impuesta por el adulto. La pregunta tiene que ser tan abierta que deje espacio para que los propios niños descubran por sí mismos que el conteo mecánico uno a uno no les sirve para explicar el crecimiento y que necesitan descomponer la estructura en partes con sentido.
La limitación de las tablas de datos: La tradicional tabla de dos columnas (Número de Figura | Total de Cilindros) puede ser una herramienta útil más adelante para organizar datos, pero jamás revela la regla por sí sola. Los números 4, 12 y 33, anotados uno debajo de otro en una tabla, no muestran la potencia 3ⁿ. Es la mirada atenta sobre el arreglo visual de la figura la que lo hace. Esta es la advertencia que Arcavi formula una y otra vez: cuando las expresiones se cierran demasiado pronto, la estructura matemática desaparece.
4. LO QUE APARECE EN LAS PIZARRAS: ESTRUCTURA INTERNA Y DIÁLOGOS DE AULA
Tras un tiempo de exploración activa en las pizarras verticales y en las mesas con material manipulativo, las construcciones de los distintos equipos suelen articularse espontáneamente en dos subestructuras diferenciadas:
- La Parte Exponencial (Cuerpo Principal): Una estructura que crece a un ritmo acelerado (3, luego 9, luego 27… impulsada por potencias de 3).
- La Parte Triangular : Una columna lateral que crece de forma gradual, añadiendo un elemento más en cada iteración (1, luego 1+2=3, luego 1+2+3=6…).
Algunos equipos las bautizan como «Escalón Escuadrón» en referencia a la serie Number Blocks. Otros las nombran como «el bloque de tres columnas» y «el escalón de la derecha». Otros grupos con notación NEE aún no han formalizado letras, pero ya tienen las dos partes claramente separadas en sus diagramas.
En la puesta en común orquestada se escuchan diálogos de descubrimiento como estos (sin que el docente haya pronunciado jamás las palabras ‘potencia’ o ‘triangular’):
| Transcripción del Diálogo del Alumnado : • Alumno 1: «En la primera figura hay tres cilindros juntos y uno solo al lado.» • Alumno 2: «En la segunda figura esos tres se han convertido en nueve (un bloque de 3×3), y al lado hay tres cilindros.» • Alumno 3: «En la tercera figura el nueve se ha convertido en veintisiete (tres columnas de 9), y al lado hay seis cilindros.» • Alumno 4: «El de al lado siempre es uno más que el anterior: uno, luego tres, luego seis… ¡son peldaños!» • Alumno 5: «Y el bloque grande se multiplica por tres en cada paso que damos.» . Alumno6: «¡Mira Chus ! Para contar la pared grande no hay que sumar de dos en dos; se cuenta haciendo el triple en cada paso. Vamos a coger y inmatar las cartas de Manel para que lo veas.Con las cartas dejamos escrito 3, luego 3×3 (que es 9), luego 3×3×3 (que es 27)… ¡Sin sumar el total con la escalera!» Este hallazgo encarna de manera ejemplar el principio de Mason de ‘ver el general a través de lo particular’, demostrando cómo la abstracción matemática brota de forma natural al focalizar la consigna en el proceso y no en el resultado numérico final. |
Solo cuando estas constataciones visuales están consolidadas sobre las pizarras, el docente lanza la pregunta de extensión:
| Pregunta de Extensión : «¿Seríais capaces de describir cómo sería la figura que viene después (posición 4) sin necesidad de dibujarla entera?» |
Y más tarde, elevando el nivel de abstracción:
| Pregunta de Generalización Lejana: «¿Y si alguien os pidiera la figura número n?» |
Ahí es donde la necesidad de una expresión sintética y corta nace de forma totalmente natural. Algunos equipos escriben en sus pizarras «tres elevado a la figura más el escalón». Otros inventan abreviaturas como N × 3C + NEE. La letra n emerge únicamente al final, no como una variable abstracta impuesta desde fuera, sino como la herramienta más cómoda y elegante para referirse a cualquier figura de la secuencia infinita.
5. LA DIFERENCIA EPISTEMOLÓGICA ENTRE CONJETURAR Y AJUSTAR
Es crucial que el aula experimente una reflexión de hondo calado matemático: con solo tres datos numéricos aislados (4, 12, 33) se pueden construir infinitas reglas algebraicas distintas.
En la puesta en común se analiza esto frente a las pizarras:
- Regla Alternativa A: • Si solo miramos los números 4, 12, 33, alguien podría proponer el polinomio de segundo grado (13n² − 23n + 18)/2, que da exactamente 4, 12 y 33 para las tres primeras figuras, pero diría que la figura 4 tiene 67 cilindros.
- Regla Alternativa B: • Otro podría proponer la regla 4·3ⁿ⁻¹ − 3(n−1)(n−2)/2, que también genera 4, 12 y 33, pero predeciría 99 cilindros para la figura 4.
Que la figura 4 en la secuencia de cilindros posea 91 cilindros no se deduce numéricamente de las tres cifras. Se deduce de una hipótesis geométrica sobre la estructura: la conjetura razonable de que el bloque central continúa triplicando su altura y la columna lateral continúa ganando un escalón adicional. Construir la figura 4 con material manipulativo (cubos o fichas) sirve para comprobar la coherencia interna de la conjetura, no para demostrar matemáticamente que sea la única posible.
Esta distinción —distinguir la mirada sobre la estructura geométrica frente a la búsqueda ciega de un ajuste de curvas numéricas a tres puntos— constituye una de las intuiciones epistemológicas más potentes y valiosas que el alumnado puede llevarse de la sesión de matemáticas.
6. MATRIZ RESUMEN DE LA SECUENCIA Y DESGLOSE SEMÁNTICO DE COMPONENTES
A continuación se presenta la síntesis del despiece analítico que consolida el grupo clase al conectar el proceso visual con las expresiones abiertas y la fórmula general:
| Posición (n) | Cuerpo Principal (Potencias de 3) | Escalón Lateral (Triangulares) | Expresión Abierta (Sin Cerrar) | Total Cilindros f(n) |
| Figura 1 (n=1) | 3¹ = 3 cilindros en la base | 1 (primer escalón) | 3 + 1 | 4 |
| Figura 2 (n=2) | 3² = 9 cilindros (bloque 3×3) | 1 + 2 = 3 (dos escalones) | 3×3 + 3 = 9 + 3 | 12 |
| Figura 3 (n=3) | 3³ = 27 cilindros (3 col. de 9) | 1 + 2 + 3 = 6 (tres escalones) | 3×9 + 6 = 27 + 6 | 33 |
| Figura 4 (predicción) | 3⁴ = 81 cilindros | 1 + 2 + 3 + 4 = 10 (cuatro esc.) | 81 + 10 | 91 |
| Figura n (cualquiera) | 3ⁿ | n(n+1)/2 | 3ⁿ + n(n+1)/2 | f(n) |
Ideas Semánticas que Quedan Instaladas en el Alumnado a través de las secuencias didácticas que llevan haciendo:
1. Una expresión no es solo un resultado: Una expresión descompuesta (ej. 3×9 + 6) explica visualmente cómo se ha contado la figura; el número 33 solo dice cuántos cilindros hay en total colapsando el rastro.
2. El signo ‘=’ como relación de equivalencia: Representa una equivalencia de valor y no una flecha de cálculo hacia la respuesta. Se evita el error clásico de escribir cadenas falsas como 3×8 = 24 + 5.
3. Distintas estructuras para un mismo total: Estructuras distintas como 4×8 − 3 y 3×8 + 5 cuentan la misma configuración espacial desde miradas geométricas diferentes.
4. Prioridad de operaciones y sentido del paréntesis: La expresión 3×(8+5) no representa la misma disposición espacial que 3×8 + 5; el paréntesis altera el significado estructural de la figura contada.
7. Cómo se gestiona la clase
- Se trabaja en grupos de tres.
- Se usan pizarras verticales o mesas donde se manipula.
- El docente no confirma ni corrige mientras circula. Solo pregunta cosas que devuelven la mirada a la figura.
- En la puesta en común se institucionaliza el saber.
- Se acepta y se comparte el vocabulario que inventa el alumnado («pared», «escalera», «escuadrón», «bloque de tres»…).
- La letra aparece solo cuando alguien necesita hablar de una figura cualquiera y las palabras se quedan cortas.
La secuencia entera es una forma de hacer realidad lo que Mason (1996) llama «ver lo general a través de lo particular». Y también lo que Zazkis y Liljedahl (2002) observaron: muchos alumnos son capaces de expresar generalidad con claridad mucho antes de usar notación algebraica. El problema no es que no sepan generalizar; es que a veces creen que su explicación no vale si no lleva letras. Aquí se evita esa trampa desde el primer minuto.
Una lección en la que los alumnos no tienen la oportunidad de expresar una generalidad no es una clase de matemáticas. Esta secuencia empieza exactamente ahí: dejando que miren, que hablen y que construyan ellos mismos el camino desde la figura concreta hasta la expresión que sirve para cualquiera.
8. Y esto no termina aquí
La sesión de los cilindros no es solo el primer paso. En la siguiente clase continuaremos con otro patrón, el segundo de cinco estrellas que sugiere mi amigo Daniel Ruiz. Misma estructura de trabajo: mirar, describir, buscar lo que se parece y lo que cambia, construir la forma de explicarlo a alguien que no vea las figuras. Sin adelantar estrategias. Sin forzar el cierre aritmético.
Y después de eso llegará el momento más interesante: ellos inventarán sus propios patrones y los propondrán al resto de la clase para que los resuelvan. Ya no son solo resolutores. Pasan a ser creadores de problemas.
Porque la verdadera resolución de problemas matemáticos consiste en desarrollar hábitos mentales para afrontar situaciones nuevas y desconocidas. El éxito no depende de encontrar una respuesta rápida, sino de fomentar la creatividad y explorar diversos caminos de razonamiento. Una enseñanza eficaz de las matemáticas debe desafiar a los estudiantes a pensar más allá de lo rutinario, transformando cada reto en una oportunidad para la resolución creativa de problemas.
Eso es lo que estamos construyendo, figura a figura, patrón a patrón un cambio de cultura de aula.

9. ANEXO FOTOGRÁFICO Y GUÍA PARA EL ANÁLISIS DE LAS EVIDENCIAS DE AULA
En el documento anexo remitido de forma complementaria, se adjuntan las fotografías reales tomadas durante la sesión en el CEIP Plurilingüe Ricardo Tobio. A continuación se detalla la guía de lectura pedagógica para analizar dichas imágenes:
- Fotografías de Pizarras 1 y 2 (Expresiones Abiertas y Colores): Se observa cómo los equipos rodean cada figura con trazos de rotulador de colores diferenciados. Anotan descripciones simultáneas para la misma figura (ej. para la Figura 1: 3+1, 1+1+1+1, 1×4). Se aprecia el uso de flechas que unen los números de la columna lateral con la secuencia de los números triangulares, así como anotaciones cualitativas como «que siempre se mantienen» señalando el bloque principal.
- Fotografías de Mesas y Pizarras 3 y 4 (El ‘Escuadrón Escalón’ y Cartas): Muestran el uso de material manipulativo compuesto por fichas de colores (verdes para el bloque central y rojas para la columna lateral). Se observa la tarjeta de notación «NEE = Número del Escuadron Escalon» y la expresión intermedia N × 3C + NEE. En las fotos de pizarra se aprecian cartas numéricas de Manel Martínez situadas en la base de los bloques representando las potencias 3¹, 3², 3³, 3⁴.
- Fotografías de Cubos Encajables 5 y 6 (Completar Cuadrados y Figura 4): Evidencia el trabajo de un equipo utilizando cubos encajables de colores. Muestran la descomposición de las figuras 2 y 3 como cuadrados incompletos (4×4 − 4 = 12 y 6×6 − 3 = 33). Asimismo, se observa la construcción física tridimensional de la Figura 4 (81 cubos en el bloque principal + 10 en la columna lateral = 91 cubos).
- Fotografía del Cuaderno de las Grandes Ideas Matemáticas: Se contempla la hoja individual donde una alumna sintetiza el descubrimiento del aula: dibuja las figuras en cuadrícula coloreada, escribe debajo las expresiones sin cerrar (3+1, 9+3, 27+6), redacta la explicación en lenguaje natural («la esquina derecha son los escalones») y concluye con la expresión formal 3ⁿ + n(n+1)/2, plasmando de forma impecable el ciclo MGA de Mason: Manipular, hacerse una idea, articular.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Arcavi, A. (1994). Symbol sense: Informal sense-making in formal mathematics. For the Learning of Mathematics,
14(3), 24-35. - Arcavi, A. (2005). Developing and using symbol sense in mathematics education. ZDM Mathematics Education,
37(2), 140-147. - Arcavi, A., Drijvers, P., & Stacey, K. (2017). The Usages of Grammar in Algebra: Developing Symbol Sense.
Routledge. - Beltrán-Pellicer, P., & Martínez-Juste, N. (2021). Enseñanza de las matemáticas a través de la resolución de
problemas en Educación Primaria y Secundaria. Prensas de la Universidad de Zaragoza. - Sfard, A. (1991). On the dual nature of mathematical conceptions: Reflections on processes and objects as two
sides of the same coin. Educational Studies in Mathematics, 22(1), 1-36








