Pedagogía, poder y claridad: el desafío de Bernstein a la instrucción explícita

Este texto es una traducción libre al español del artículo “Pedagogy, power & clarity: Bernstein’s challenge to explicit instruction” de Andrew Jones, publicado el 13 de diciembre de 2025 en Mr Jones’ Whiteboard.
Fuente original: https://mrjoneswhiteboard.blog/2025/12/13/basil-bernstein-and-explicit-instruction-rethinking-pedagogy-beyond-evidence/Mr Jones’ Whiteboard


Introducción

Durante la última década, la instrucción explícita se ha consolidado como uno de los modelos dominantes de enseñanza y aprendizaje basados en evidencia. Desde los Principios de instrucción de Barak Rosenshine (2012) hasta El poder de la enseñanza explícita y la instrucción directa de Greg Ashman (2023), sus defensores han promovido una enseñanza estructurada, dirigida por el docente, con énfasis en la modelización, la secuenciación y la práctica deliberada. Se anima a los docentes a hacer el aprendizaje claro, reducir la carga cognitiva y diseñar lecciones que aseguren el éxito de todos los estudiantes. Mr Jones’ Whiteboard

Sin embargo, años antes de que estos enfoques ganaran atención popular, el sociólogo Basil Bernstein examinó cómo formas pedagógicas similares impactan a los estudiantes en el aula. Su concepto de “pedagogía visible” —en la que las expectativas de aprendizaje se hacen explícitas y el control del docente es fuerte— anticipó muchas de las técnicas celebradas hoy en la instrucción explícita. Sin embargo, Bernstein no las entendía solo como maneras de optimizar la cognición, sino como estructuras sociales que distribuyen el acceso al conocimiento y al estatus. Mr Jones’ Whiteboard

Bernstein ofrece así un complemento y un desafío a la tendencia de formación docente orientada por la evidencia, especialmente en su configuración centrada en la ciencia cognitiva. Comparte su preocupación por la claridad y el acceso, pero sitúa estas preocupaciones dentro de la sociología de la educación: ¿quién define el conocimiento legítimo?, ¿qué lenguaje privilegian los docentes?, ¿cómo refleja la pedagogía las desigualdades de la sociedad? Su obra nos recuerda que enseñar nunca es meramente técnico; siempre es social, moral y político. Mr Jones’ Whiteboard

Pedagogía, poder y conocimiento

Para Bernstein, la pedagogía nunca es neutral ni objetiva, a pesar de lo que muchos defensores de la “ciencia del aprendizaje” puedan asumir. La ve como el mecanismo por el cual las sociedades distribuyen conocimiento y, de manera explícita e implícita, mantienen control. Para explicar esto, desarrolló los conceptos de clasificación y enmarcación (framing):

  • Clasificación: describe cuánto está el conocimiento separado en asignaturas o dominios.
  • Enmarcación: se refiere al grado de control que tienen los docentes y estudiantes sobre la comunicación: qué se enseña, cómo y bajo qué términos. Mr Jones’ Whiteboard

Cuando la clasificación y la enmarcación son fuertes —especialmente en el aula— la pedagogía se vuelve visible: los límites son claros, las expectativas explícitas y la evaluación transparente. Cuando son débiles, la pedagogía se vuelve invisible: los límites se difuminan, el control se traslada al alumno y el éxito se da por supuesto, en lugar de expresarse claramente. Mr Jones’ Whiteboard

Esta distinción refleja los debates actuales entre instrucción estructurada y aprendizaje por descubrimiento. Aquí, la pedagogía visible resuena con la instrucción explícita —énfasis en modelado, práctica guiada y claridad de explicación— pero Bernstein va más allá: estas formas pedagogológicas no son solo estrategias técnicas; son expresiones de relaciones sociales que determinan quién tiene acceso al conocimiento poderoso. Mr Jones’ Whiteboard

Códigos lingüísticos y acceso

Bernstein también introduce la teoría de códigos elaborados y restringidos. Observó que distintos grupos demográficos, especialmente en relación con la clase social, utilizan el lenguaje de maneras diferentes. Las familias de clase media tienden a usar códigos elaborados, explícitos y abstractos, adecuados para la escuela y el trabajo académico. Las familias de clase trabajadora suelen usar códigos restringidos, más contextuales e implícitos. Mr Jones’ Whiteboard

Las escuelas tienden a recompensar el código elaborado. Los estudiantes que ya lo poseen tienen ventaja; quienes no lo tienen pueden encontrar opacas las expectativas escolares, desconectadas de sus normas y valores. Esto se conecta con la preocupación por la “brecha de vocabulario” en educación y demuestra que el acceso al lenguaje académico es fundamental para la equidad, no solo como cuestión de eficiencia sino como cuestión de justicia social y poder. Mr Jones’ Whiteboard

Discursos horizontales y verticales

Bernstein también distingue entre discursos horizontales y verticales. El conocimiento horizontal es cotidiano y local, ligado a saberes prácticos situados en contextos específicos. El conocimiento vertical es sistemático y abstracto, organizado dentro de estructuras disciplinares.

La educación, según él, debe permitir el tránsito del discurso horizontal al vertical —del entendimiento cotidiano al marco conceptual especializado que sustenta las disciplinas académicas y profesionales. Esto no se opone al impulso actual por currículos ricos en conocimiento, pero Bernstein subraya que no basta con enseñar contenidos; también hay que preguntarse quién accede a lo que se considera legítimo conocimiento. Mr Jones’ Whiteboard

Bernstein y las aulas contemporáneas

Lo que hace distintiva la sociología de Bernstein en un clima dominado por la evidencia es su atención al contexto y al poder. Mientras que la enseñanza basada en evidencia suele preguntar “¿qué funciona?”, Bernstein pregunta “¿para quién funciona y en qué condiciones?”. Su análisis muestra que incluso prácticas pedagógicas eficaces pueden perpetuar desigualdades si las reglas de participación permanecen ocultas.

Así, su obra complementa, no contradice, las tendencias actuales. Nos recuerda que la pedagogía es tanto técnica como moral: un acto de enseñanza y de inclusión. Si la instrucción explícita nos dice cómo enseñar bien, Bernstein nos ayuda a entender por qué algunos estudiantes siguen excluidos incluso cuando la enseñanza es eficaz. En un contexto político obsesionado con el impacto medible, su sociología pedagógica nos devuelve a una pregunta más profunda: no solo cómo enseñar, sino qué significa enseñar de manera justa. Mr Jones’ Whiteboard

Conclusión

No es que la ciencia del aprendizaje o la práctica basada en evidencia estén equivocadas, sino que son incompletas si no incorporan una comprensión de las relaciones sociales, de poder, del lenguaje y de la justicia educativa. Esto también vale para la instrucción explícita, aunque no todos sus defensores estén dispuestos a reconocerlo.

Referencias

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